domingo, 11 de noviembre de 2007

ME DESPIERTO CUANDO ME DUERMO

A continuación les relataré un sueño de los tantos que he tenido cuando duermo y que encuentro que son experiencias fantásticas de aprendizaje, que están allí esperandonos ocultos y que estan esperando sernos revelados cuando abramos las cortina de lo conciencia personal a la conciencia cósmica...realmente somo "uno con el todo y el todo es uno con cada uno de nosotros".

"...En una de las tantas noches en que me entregué a soñar en mi otro estado de conciencia, desperté a mi otra realidad, donde mi frecuencia energética y vibratoria se alteran, donde mi respiración se hace profunda y lenta, donde mi temperatura corporal desciende y mi oído y visión interior se amplifican, donde sin esfuerzos me pongo en sintonía y sincronía con el reloj del cosmos, cuando mis dos hemisferios cerebrales se sintonizan y danzan en armonía, ya no necesito andar corriendo para todos lados, el tiempo humano ya no lo necesito, donde no requiero de mi cuerpo físico para poder viajar y trasladarme en el espacio tiempo, donde la razón se marcha en retirada y pasa a reinar otro estado de conciencia, donde no existe fricción energética, donde no opongo resistencia y mis pensamientos se van en retirada, en ese momento mágico solo siento y reaccionó frente a esta misteriosa experiencia de comenzar a vivir esa nueva vida, esa a la cual despierto cada vez que decido dormir y cerrar mis ojos, entro en un estado de meditación natural, en que no requiero técnicas para entrar en reposo y controlar mi respiración, pues bien me dispuse a vivir una nueva aventura aquella noche dejándome llevar por mi brújula interior, me acomodé en mi lecho y procedí a cambiar el ritmo de mi proceso respiratorio, le entregaba poco a poco el mando a mi Creador, estaba feliz por esta nueva noche llena de aventuras y aprendizaje que me esperaba, a continuación les relato que sucedió conmigo en aquella oportunidad.

Esa noche me encontré mágicamente rodeado de tierra por todos lados, me sentía abrigado, la tierra estaba tibia y granulada, sentía su energía y olor, era de un café oscuro intenso, para donde miraba ella estaba presente, me sentía muy grato y protegido, estaba enterrado, la sensación era maravillosa, no tenía nada que temer, me sentía lleno de energías, fue en ese momento que me dispuse a dejar mi ser caer cada vez más profundo, a medida que respiraba sentía como mi cuerpo caía más y más hondo, la envoltura de mi cuerpo en esa experiencia me enviaba micro cortes eléctricos muy sutiles que me permitían percibir que me acompañaba, y así descendía y descendía sin desintegrarme, mis amigas las lombrices se arrastraban y trasladaban seguras y contentas, yo podía seguirlas en su viaje debajo del suelo, podía visualizar su brillante piel, sus arrugas y su hermoso serpentear, me dije de pronto y que hago aquí abajo, porque disfruto estar bajo tierra, no lo entiendo, si cuando esté conciente y relate esto a otros pensarán que estoy loco, pero de verdad disfrutaba esta hermosa sensación de sentirme enterrado y oler la tierra húmeda y llena de vida, poblada por una variedad de criaturas vivas que deambulaban de un lugar para otro, la vida misma en todo su esplendor. Yo era la tierra, yo era esos seres, estábamos todos entrelazados, no había miedo, que extraño, no tenía temor.

De pronto viajé bruscamente y me encontré cubierto de un agua transparente, me sentía que formaba parte de un hermoso ecosistema, estaba despierto y observando sorprendido y anonadado desde el fondo del charco hacia la superficie, estaba descansando de espaldas sobre el lodo, para que lo entienda el mundo racional, pero no había cuerpo físico, solo mi visión estaba activa, veía como pequeños y frágiles insectos con largas patas se desplazaban nadando sobre la superficie líquida, sentía que se arrastraban sobre mí, yo los sostenía, era una sensación divina, veía como la luz del día se proyectaba en la superficie, insectos y larvas eran mis compañeros en ese momento, podía hasta percibir sus necesidades de alimentación, vibraban sutilmente para comunicar su presencia, saben que no sentía frío en lo absoluto, formaba parte de ese lugar, me parecía tan familiar, en ese momento era uno con el agua, el lodo y las criaturas todas, disfrutaba de un paisaje maravilloso sobre mí y cientos de criaturas se desplazaban en un constante fluir de un lado para otro.

Luego viaje a una velocidad increíble, se han dado cuenta que uno en este otro estado de conciencia se puede trasladar a velocidades increíbles, si el combustible de una nave fuera esta energía que utiliza nuestro cerebro para visualizar imágenes y viajar, nos explicaríamos el porque algunos objetos voladores se trasladan a velocidades que para la razón no tienen explicación, ¿será que el combustible que utilizan estos seres lo obtienen desde este otro estado de conciencia, será que el día para ellos es la noche nuestra? Continuando con mi relato, me traslade de forma muy fuerte y veloz y me estrellé e incrusté en el tallo de un vegetal, tenía apariencia de caña y me hice uno con cada uno de las finas y delgadas fibras que conforma el cuerpo de este ser, que permiten darle forma y dureza, me sentía muy apretado e incrustado en aquel tejido fibroso, Yo era parte de ese tallo, si podía sentir la tensión de cada fibra que tenía a mi costado, me sentía estirado a mi máxima expresión, sin riesgo de sufrir daño por el estiramiento, era la presión justa y adecuada para mí, de esta manera apretada y cohesionada con todas mis otras finas fibras compañeras, nos convertíamos en un todo recio y de gran dureza. ¿En alguna etapa de mi evolución habré formado parte de un vegetal? ¿Porque con tanta seguridad percibo como se siente el formar parte de esta estructura?

Pero continuemos con este intrigante sueño, muy pronto me vi formando parte de un acantilado, era una de las rocas que estaba en un lugar muy especial, pues podía contemplar desde la altura como las olas golpeaban la base de mi cuerpo, que sensación más espectacular, estar en lo alto y contemplando desde la altura el ir y venir de las olas, la brisa del viento salino humedecía mi piel plomiza y refrescaba mi superficie. Este sueño me estaba enseñando algo muy interesante, las rocas son criaturas vivas también, no lo podía creer, que me estaba sucediendo, porque esta noche tenía que experimentar todo esto, con estos viajes realmente experimentaba sensaciones y visiones que jamás había vivido cuando he tenido abierto mis ojos.

Experimente otras aventuras, fui parte de otros seres que prefiero no relatar en este espacio, pues la razón de los seres del día no lo entenderían.

Mi maestro interior me enseño esa noche con este viaje al que me llevó, que he estado en otros lugares diferentes antes, que la existencia humana se da en el día y en la noche, que he sido otros seres antes de ser humano, que puedo volver a experimentar sensaciones de mi pasado, visitando dichos lugares de noche, en el sueño, que es verdad que cuando la razón no nos gobierna, nos pegamos automáticamente con todo, con el cosmos completo, hay unicidad, hay sincronía y desaparece la fricción energética, desaparece el temor, hay puro amor. Yo cada vez que viví una experiencia diferente, nunca sentí miedo, siempre me sentí bien, protegido y querido, es cierto amigos de lectura, el amor irrumpe cuando desaparece la distancia entre el Observador y el Observado.

De este relato que es real y que experimente tiempo atrás, surgen algunas interrogantes.

¿Qué es realidad? ¿Qué es vida? ¿Realmente solo estamos vivos y aprendemos en el día y en la noche nos paralizamos? ¿En la noche estamos despiertos también?

¿No será un problema del modelo en el que crecimos y educamos nuestro comportamiento?

¿Será que siempre estamos despiertos? ¿Qué vivimos de una forma durante el día y qué vivimos de otra cuando nos dormimos, pero que siempre estamos despiertos, pero de manera diferente? ¿Qué así como tengo historias para relatar a mis amigos que me suceden en el día, igual valor debieran tener las historias que me ocurren durante el dormir? ¿Creerían Uds. que la vida nos ha dotado de sentidos para percibir nuestra realidad durante el día y de otros sentidos para movernos y desarrollarnos espiritualmente durante la noche?

Saben que la noche es nuestro estado natural de aprendizaje y de conexión con nuestros Maestros, Yo de verdad, he aprendido mucho durante la noche y estas enseñanzas no te las entregan cuando vives de día.

Hay razón que todo tiñes con tu presencia y que hace que este hermoso ser humano, viva con parte de su existencia y realidad a cuestas, que un día desaparece de esta dimensión llamada vida sin nunca aprovechar esta otra enseñanza del sentir, del intuir, del soñar..."

Los dejo, mi maestro interior desea descansar. Lo que pensamos y vemos durante el día, es una porción diminuta de la realidad en que estamos inmersos.

Un abrazo y les quiero mucho.

Carlos

“No renuncies a tus sueños”

No hay comentarios: