martes, 7 de agosto de 2007

DESPERTANDO CONCIENCIAS


Extracto de un escrito que puse en el portal de la Federación de profesionales de Coaching, espero los invite a reflexionar sobre aspectos de este existir......

…Aquí estoy nuevamente con Uds. sentí unas ganas tremendas de escribir y sé que mi mente logrará sosiego y la paz me invadirá cuando haya logrado liberar a mis amigos los pensamientos para que viajen donde Uds. se encuentran, deseo invitarlos a la reflexión, necesito expresar lo que siento, compartirlo con Uds. mis queridos amigos de plano existencial, debo dejar volar todo aquello que encarcela mi bóveda craneal y así no sufrir de fricción energética al no dejarlos escapar.

Una de las tareas de un Coach es lograr despertar en su cliente su conciencia, sacar a las personas del estado de hipnosis en que muchas veces nos encontramos en nuestro diario vivir, hacerlos tomar conciencia es una tarea que requiere mucha atención, afecto y dedicación con el Coachee, porque si logramos rescatarlos del aletargamiento y abrir los ojos del "Genio Interior" que cada uno de ellos posee, ya no se encontrarán solos y no estarán gobernados por el medio cultural y el modelo mental que los alberga, en ese momento se volverán responsables de si mismos, de sus actos diarios, eliminando así las consecuencias de vivir enfermos de "Victimitis", ya no les escucharemos decir: "Yo no sabía, a mi nadie me dijo", "Yo no fui seguí instrucciones de otro", "Yo no llegué atrasado a la reunión, fueron los otros conductores que entorpecieron mi llegada", etc...al iluminar sus vidas, al hacerlos concientes, pasan en ese mismo momento del estado de víctimas de las circunstancias, a protagonistas de su acontecer, bella metamórfosis, a ser criaturas responsables que tienen en sus manos el timón de su vida, de su navegar existencial y además logran aliviarse del sufrimiento que los embarga por delegar su felicidad a terceros y les damos una nueva oportunidad de reconstruirse.

Un Coach tiene que ser capaz de aprovechar lo que el cliente le confía y generar resultados extraordinarios con él, debe lograr que este decida y descubra lo bien que le hará cambiar algunos de sus paradigmas, cambiar alguna de sus actitudes y con ello su vida entera. Es un proceso de transformación extraordinario a la luz del amor, del respeto por el otro.

Cuando la responsabilidad aparece como resultado de este despertar, debemos lograr que el cliente se escuche, que sienta que le provoca cuando explícita aquellas excusas que hacen que él opere y delegue a terceros sus sueños, su felicidad, su crecimiento personal y profesional...Uno siempre se da cuenta cuando esta haciendo algo que esta en disonancia con sus sueños, con sus pasiones...garantizo que el cliente se sentirá golpeado fuertemente en su interior por su propio decir, y ese estremecimiento lo hará reflexionar y querer darse una nueva oportunidad...ahí estaremos nosotros para ayudarlo a aceptar de manera cariñosa ese descubrimiento y a decirle que si quiere, puede...

Debemos junto a él lograr que se acaben los: "…cometí un error que me afectó laboralmente, sabía que podía sucederme, pero seguí instrucciones de mi Superior y nada dije", "no tengo trabajo porque si busco, las empresas no me requerirán por la edad que tengo", "me voy a la hora de mi trabajo y no me quedo a estudiar después en la oficina porque la ley del trabajo dice que debo permanecer x horas", "no me perfeccionó porque la empresa no me capacita", "no puedo cumplir mis sueños porque la empresa no me sube la renta", "esto lo hice porque si, no lo hice porque no", o tenemos la típica encogida de hombros, etc…

Cuando logramos despertar en nuestro cliente su conciencia, a la luz del afecto y el respeto, el cliente esta en condiciones de hacerse responsable y con ello podrá conversar de manera nutritiva y constructiva su acontecer: "Yo estudio después de terminar mis labores en la oficina porque deseo ser mejor como persona y como profesional", "Voy a superarme porque deseo ser ejemplo y entregar un mejor estándar de vida a los míos", "Yo querido Coach no delego mi éxito y felicidad a terceros, a códigos laborales, a Jefaturas", etc…Yo soy responsable de mi acontecer,…Yo construyo mi realidad, construyo mi futuro.

Que tremenda oportunidad que nos brinda el Coaching para lograr estos resultados en un cliente, en un Coachee, que satisfacción y orgullo formar parte de este equipo.

El Coach ha logrado liberar e iluminar a otro ser para hacerlo responsable de sus decisiones, de elegir donde estar, con quién estar, el como actuar, lo ha liberado de su propia coraza, ha hecho que entregué su corazón y este dispuesto a la apertura y el aprendizaje...sin tener que culpar a otros de sus decisiones, de sus actos, hace al cliente protagonista de su vida, pro-activo y responsable, con confianza en si mismo y con una mejor auto-estima.

Un Coach debe con mucha cautela y amor, ir liberando a su cliente de todos aquellos impedimentos que le impidan crecer, evolucionar espiritualmente y que le generen sufrimiento. El Coach debe ser capaz de esculpir una obra maestra sobre su cliente, al igual que Miguel Angel con su Pieta, retirar todo lo que esta demás y que no aporte al crecimiento de este y que inhibe la posibilidad de que sea feliz, debe sacar a relucir su belleza interior, todo su potencial para un mejor desempeño existencial.

El cliente podrá al fin decir adiós a los medios de comunicación, a los modelos mentales y culturales que lo habían mantenido paralizado por tanto tiempo, ahora no los negará, no los rechazará, sino que ahora elijirá como relacionarse con ellos, dirá a los vientos "estoy despierto, soy libre, ya nada ni nadie puede detener mi vuelo hacia mi realización personal, hacia mi felicidad y la de quienes me rodean. He vuelto a renacer, a darme una nueva oportunidad.

"Yo puedo, si quiero puedo."

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