"…He sentido la necesidad de desocupar mi mente inquieta que va de un pensamiento a otro, curiosa, infantil, preguntona, inquieta, siempre queriendo interiorizarse de lo que es esta experiencia del vivir, del con-vivir, que no acepta nada porque sí, que se asombra constantemente de esa criatura llamada ser-humano….
Como Coach Ontológico, me quise detener un instante y compartir con Uds. uno de los conceptos que aprendí en mi época de estudiante de Coaching Ontológico, que forma parte de los principios que gobiernan esta mirada ontológica, como son: que vivimos en mundos interpretativos, que somos seres lingüísticos, que el lenguaje no es inocente y genera realidad, que la escucha con empatía forma parte de esta lenguaje para comunicarnos con el otro y que todos tenemos un Observador que nos condiciona cuando queremos decir algo respecto de lo observado, ese Observador es único e irrepetible, esta teñido de nuestras experiencias pasadas, de nuestro acontecer y que para armonizarlo debemos poner en sintonía a sus componentes: lenguaje, cuerpo y emoción.
A este último es al que deseo referirme, siempre de mis reflexiones he obtenido como resultado que el sentir es un atributo del ser humano, importantísimo de escuchar y que cuando somos consecuentes en nuestras acciones con él y nos alineamos con nuestro pensar, ponemos a nuestra disposición la llave maestra del no sufrimiento, del desgaste energético, que el sentir es como la mirada limpia, libre de lógica y razonamiento y que el pensamiento esta siempre al acecho, aparece el sentir lo atrapa y lo cristaliza a la luz de la razón, el problema del pensamiento es que al igual que el Observador tiñe este sentir a la luz de un modelo mental existente, con lo que le quita frescura y originalidad a lo que se esta Observando.
Cuando a un futuro Coach se le forma y apre-hende esto del Observador, se transforma, descubre algo que estuvo siempre allí y no lo había notado, cuando internaliza estos conceptos y los hace suyos, exclama ¡Extraordinario! como nunca me percate que cuando digo algo de alguien, estoy influenciado por mi mirada, por mi experiencia, entonces debo ser más cauteloso, más respetuoso, descubrir que mi verdad no tiene porque ser la verdad del otro, que en la vida todo es relativo, que debo tratar de escuchar con el Observador que habita en mi interlocutor.
Para ello se estudian una serie de técnicas, como por ejemplo que cuando el Coachee este exponiendo algo que le esta ocurriendo, evitar conversar mentalmente con uno mismo, porque al irse de la conversación se corre el riesgo de no poder ponerse en los zapatos del otro, con lo que nuestra intervención podría carecer de sentido para quién nos necesita, de la misma manera se recomienda evitar estar al acecho de que nuestro Coachee termine, para aparecer al final irrumpiendo con nuestro Observador y decir al otro lo que debería o no debería hacer, eso tampoco sirve, debo escuchar de tal forma que esta acto no sea puramente biológico, pues se convertiría en un oír, sino que debemos escuchar para interpretar al otro de manera muy cercana a su Observador. Que debo actuar como un facilitador, eliminar palabras como deberías hacer esto u esto otro, etc…esto en líneas generales, entiéndase.
Porque les cuento esto, porque pienso que para ser un Coach aparte de aprender técnicas que garanticen resultados, igual a cuando uno toma una receta para hacer una torta, en que la razón toma el control, cada vez que estemos enfrentados a realizar labores de Coaching vamos a tener un desgaste energético enorme, pues deberemos tratar de alinearnos conscientemente con lo aprendido, vamos a evitar aplicar la técnica de forma errada, va a existir constantemente una lucha por actuar dentro de lo ético, el pensamiento esta presente y nos gobierna, humildemente sugiero que realicemos y escuchemos a nuestro sentir, a nuestra Voz interior que llamamos Creador, para realizar nuestra actividad desde el corazón. Que quiero decir desde el corazón, les explico.
Mi deseo es que la labor que ejerce un Coach Ontológico debe ser gratificante, debe generarnos Superávit energético, debe generarnos Beto-endorfinas, debe hacernos felices a todos los que participamos de esta actividad y permitirnos evolucionar espiritualmente. Como lograrlo. Haciendo Coach en que logremos eliminar el espacio que existe entre el Observador del Coach y el Coachee observado. Esto se logra primero estando consciente de que vivimos en un mundo en que generalmente nos relacionamos con imágenes, nos quedamos en la periferia de lo que observamos y no penetramos esa cáscara externa del otro muchas veces endurecida por el tiempo, nos contentamos con quedarnos con la imagen, vemos a un Alto Ejecutivo Gerencial en una fiesta fuera de la empresa y cuando lo vemos decimos él es Gerente, no nos damos el tiempo de conocer a quién esta detrás de ese cargo, incluso condicionamos nuestro actuar para relacionarnos con la imagen y continuamos viviendo en la periferia e incluso nos relacionamos así con las imágenes de nuestros familiares, hijos, novias, etc…como poder quitar la imagen que hay de por medio se preguntarán muchos de Uds., para que Yo pueda eliminar la brecha entre lo Observado y mi Observador, necesito cruzar esa cáscara llamada imagen, ir más allá de la imagen y darme el tiempo de conocer al otro por su ser, no por su tener, necesito además conocerme Yo primero y estar en armonía con mi Voz interior, alineados el sentir, pensar, decir y actuar, si ser Coach no es tarea fácil, si Yo no soy testimonio vivo de mi decir, como voy a ser luz de otros, si me encuentro a oscuras interiormente y si vivo con mi Observador en disonancia. Difícil labor, sobre todo en estos días de violencia, egoísmo, de ambición, de materialismo, etc…
¿Porque vemos siempre imágenes?, porque el pensamiento dirigido por el modelo, la cultura, las normas sociales, aparece y se adueña de la situación, ve un árbol y antes de tratar de sentir lo que me provoca este ser, su belleza, sus colores, su movimiento, es decir cuando tratamos de mirarlo con la mente en blanco, aparece el invitado de siempre, el que nunca puede faltar, el que llega sin que lo inviten, “el pensamiento” e inmediatamente se entromete diciendo este es un Roble, esta es una Palmera, y ahí estamos de nuevo, vuelta a quedarnos con la imagen. Cuando miro sin invitar al pensamiento a esta fiesta del disfrutar al otro, tal cual, sintiendo lo que me provoca el otro ser, nace el “amor” y cuando el “amor” aparece, desaparece la imagen y desaparece el espacio entre el Observador y el Observado, soy uno con el Todo y el Todo es uno conmigo, disfruto la experiencia del observar en este momento, Hoy, Ahora, Ya, no hay pasado, ni futuro, solo se esta siendo, solo esta ocurriendo, no tiño este acto maravilloso de amor con el pensamiento, que se caracteriza por no ser original, porque ese pensamiento se alimento de un libro, de la verdad de otro, de la familia, el colegio, etc… es repetitivo, es más de lo mismo, no es original, ahora tenemos a un Coach con la mirada limpia, trabaja con su Coachee desde el corazón y en ese momento no hay desgaste energético, no se está en constante fricción energética tratando de recordar las técnicas que aprendimos cuando nos formamos como Coach.
A esta mirada limpia, que antecede al pensamiento le llamamos “Atención”, así como cuando nuestro hijo bebé en la noche se atraganta y actúo de inmediato y fijo mi “atención” en ir a su habitación y prestarle ayuda, en donde no razono que debo hacer primero y que después, sino que actuó porque mi sentir me gobierna, así debo poner “Atención” al Coachee, poner todos nuestros sentidos y recursos para él, eso implica no ser egoísta, implica control del ego, implica mirada compasiva, implica hacer Coach desde el amor, hacer Coach desde el corazón y la acción que derive de este acto será consistente con lo requerido por el Observado.
La tarea del Coach Ontológico debe permitirnos evolucionar espiritualmente, es una gran oportunidad para el “amor”, para poder elevar nuestra vibración energética y ser más saludables y compasivos. Pienso que en la medida que seamos seres de luz, amorosos y compasivos, en que el sentir juegue un rol vital, junto al pensar, pues a éste último no lo podemos aislar porque es un niño juguetón e inquieto que habita nuestras mentes y que lo acallamos con la “atención”, vamos a hacer de este pasar una experiencia valiosa y significativa, todos somos criaturas del Cosmos, cuando aprendamos a abstraernos de las clasificaciones de la razón, argentinos, musulmanes, chilenos, peruanos, mexicanos, etc…volveremos a tener la mirada limpia e inocente del niño, que lo mueve la confianza y el amor con todas las criaturas vivas del planeta.
Luego haré nuevas reflexiones que espero compartir con Uds. , para hacer de esta nuestra profesión una actividad que nos enorgullezca a todos. Un Abrazo enorme y que la Divinidad les bendiga a todos."
Como Coach Ontológico, me quise detener un instante y compartir con Uds. uno de los conceptos que aprendí en mi época de estudiante de Coaching Ontológico, que forma parte de los principios que gobiernan esta mirada ontológica, como son: que vivimos en mundos interpretativos, que somos seres lingüísticos, que el lenguaje no es inocente y genera realidad, que la escucha con empatía forma parte de esta lenguaje para comunicarnos con el otro y que todos tenemos un Observador que nos condiciona cuando queremos decir algo respecto de lo observado, ese Observador es único e irrepetible, esta teñido de nuestras experiencias pasadas, de nuestro acontecer y que para armonizarlo debemos poner en sintonía a sus componentes: lenguaje, cuerpo y emoción.
A este último es al que deseo referirme, siempre de mis reflexiones he obtenido como resultado que el sentir es un atributo del ser humano, importantísimo de escuchar y que cuando somos consecuentes en nuestras acciones con él y nos alineamos con nuestro pensar, ponemos a nuestra disposición la llave maestra del no sufrimiento, del desgaste energético, que el sentir es como la mirada limpia, libre de lógica y razonamiento y que el pensamiento esta siempre al acecho, aparece el sentir lo atrapa y lo cristaliza a la luz de la razón, el problema del pensamiento es que al igual que el Observador tiñe este sentir a la luz de un modelo mental existente, con lo que le quita frescura y originalidad a lo que se esta Observando.
Cuando a un futuro Coach se le forma y apre-hende esto del Observador, se transforma, descubre algo que estuvo siempre allí y no lo había notado, cuando internaliza estos conceptos y los hace suyos, exclama ¡Extraordinario! como nunca me percate que cuando digo algo de alguien, estoy influenciado por mi mirada, por mi experiencia, entonces debo ser más cauteloso, más respetuoso, descubrir que mi verdad no tiene porque ser la verdad del otro, que en la vida todo es relativo, que debo tratar de escuchar con el Observador que habita en mi interlocutor.
Para ello se estudian una serie de técnicas, como por ejemplo que cuando el Coachee este exponiendo algo que le esta ocurriendo, evitar conversar mentalmente con uno mismo, porque al irse de la conversación se corre el riesgo de no poder ponerse en los zapatos del otro, con lo que nuestra intervención podría carecer de sentido para quién nos necesita, de la misma manera se recomienda evitar estar al acecho de que nuestro Coachee termine, para aparecer al final irrumpiendo con nuestro Observador y decir al otro lo que debería o no debería hacer, eso tampoco sirve, debo escuchar de tal forma que esta acto no sea puramente biológico, pues se convertiría en un oír, sino que debemos escuchar para interpretar al otro de manera muy cercana a su Observador. Que debo actuar como un facilitador, eliminar palabras como deberías hacer esto u esto otro, etc…esto en líneas generales, entiéndase.
Porque les cuento esto, porque pienso que para ser un Coach aparte de aprender técnicas que garanticen resultados, igual a cuando uno toma una receta para hacer una torta, en que la razón toma el control, cada vez que estemos enfrentados a realizar labores de Coaching vamos a tener un desgaste energético enorme, pues deberemos tratar de alinearnos conscientemente con lo aprendido, vamos a evitar aplicar la técnica de forma errada, va a existir constantemente una lucha por actuar dentro de lo ético, el pensamiento esta presente y nos gobierna, humildemente sugiero que realicemos y escuchemos a nuestro sentir, a nuestra Voz interior que llamamos Creador, para realizar nuestra actividad desde el corazón. Que quiero decir desde el corazón, les explico.
Mi deseo es que la labor que ejerce un Coach Ontológico debe ser gratificante, debe generarnos Superávit energético, debe generarnos Beto-endorfinas, debe hacernos felices a todos los que participamos de esta actividad y permitirnos evolucionar espiritualmente. Como lograrlo. Haciendo Coach en que logremos eliminar el espacio que existe entre el Observador del Coach y el Coachee observado. Esto se logra primero estando consciente de que vivimos en un mundo en que generalmente nos relacionamos con imágenes, nos quedamos en la periferia de lo que observamos y no penetramos esa cáscara externa del otro muchas veces endurecida por el tiempo, nos contentamos con quedarnos con la imagen, vemos a un Alto Ejecutivo Gerencial en una fiesta fuera de la empresa y cuando lo vemos decimos él es Gerente, no nos damos el tiempo de conocer a quién esta detrás de ese cargo, incluso condicionamos nuestro actuar para relacionarnos con la imagen y continuamos viviendo en la periferia e incluso nos relacionamos así con las imágenes de nuestros familiares, hijos, novias, etc…como poder quitar la imagen que hay de por medio se preguntarán muchos de Uds., para que Yo pueda eliminar la brecha entre lo Observado y mi Observador, necesito cruzar esa cáscara llamada imagen, ir más allá de la imagen y darme el tiempo de conocer al otro por su ser, no por su tener, necesito además conocerme Yo primero y estar en armonía con mi Voz interior, alineados el sentir, pensar, decir y actuar, si ser Coach no es tarea fácil, si Yo no soy testimonio vivo de mi decir, como voy a ser luz de otros, si me encuentro a oscuras interiormente y si vivo con mi Observador en disonancia. Difícil labor, sobre todo en estos días de violencia, egoísmo, de ambición, de materialismo, etc…
¿Porque vemos siempre imágenes?, porque el pensamiento dirigido por el modelo, la cultura, las normas sociales, aparece y se adueña de la situación, ve un árbol y antes de tratar de sentir lo que me provoca este ser, su belleza, sus colores, su movimiento, es decir cuando tratamos de mirarlo con la mente en blanco, aparece el invitado de siempre, el que nunca puede faltar, el que llega sin que lo inviten, “el pensamiento” e inmediatamente se entromete diciendo este es un Roble, esta es una Palmera, y ahí estamos de nuevo, vuelta a quedarnos con la imagen. Cuando miro sin invitar al pensamiento a esta fiesta del disfrutar al otro, tal cual, sintiendo lo que me provoca el otro ser, nace el “amor” y cuando el “amor” aparece, desaparece la imagen y desaparece el espacio entre el Observador y el Observado, soy uno con el Todo y el Todo es uno conmigo, disfruto la experiencia del observar en este momento, Hoy, Ahora, Ya, no hay pasado, ni futuro, solo se esta siendo, solo esta ocurriendo, no tiño este acto maravilloso de amor con el pensamiento, que se caracteriza por no ser original, porque ese pensamiento se alimento de un libro, de la verdad de otro, de la familia, el colegio, etc… es repetitivo, es más de lo mismo, no es original, ahora tenemos a un Coach con la mirada limpia, trabaja con su Coachee desde el corazón y en ese momento no hay desgaste energético, no se está en constante fricción energética tratando de recordar las técnicas que aprendimos cuando nos formamos como Coach.
A esta mirada limpia, que antecede al pensamiento le llamamos “Atención”, así como cuando nuestro hijo bebé en la noche se atraganta y actúo de inmediato y fijo mi “atención” en ir a su habitación y prestarle ayuda, en donde no razono que debo hacer primero y que después, sino que actuó porque mi sentir me gobierna, así debo poner “Atención” al Coachee, poner todos nuestros sentidos y recursos para él, eso implica no ser egoísta, implica control del ego, implica mirada compasiva, implica hacer Coach desde el amor, hacer Coach desde el corazón y la acción que derive de este acto será consistente con lo requerido por el Observado.
La tarea del Coach Ontológico debe permitirnos evolucionar espiritualmente, es una gran oportunidad para el “amor”, para poder elevar nuestra vibración energética y ser más saludables y compasivos. Pienso que en la medida que seamos seres de luz, amorosos y compasivos, en que el sentir juegue un rol vital, junto al pensar, pues a éste último no lo podemos aislar porque es un niño juguetón e inquieto que habita nuestras mentes y que lo acallamos con la “atención”, vamos a hacer de este pasar una experiencia valiosa y significativa, todos somos criaturas del Cosmos, cuando aprendamos a abstraernos de las clasificaciones de la razón, argentinos, musulmanes, chilenos, peruanos, mexicanos, etc…volveremos a tener la mirada limpia e inocente del niño, que lo mueve la confianza y el amor con todas las criaturas vivas del planeta.
Luego haré nuevas reflexiones que espero compartir con Uds. , para hacer de esta nuestra profesión una actividad que nos enorgullezca a todos. Un Abrazo enorme y que la Divinidad les bendiga a todos."
2 comentarios:
Y para conocer un poco más de cerca el coaching, no dudes en practicarlo gratuitamente en www.autocoaching.info
Hola que tal:
Procederé a visitar la página mencionada y me impregnaré más aún de esta hermosa disciplina que es el Coaching.
Un Abrazo y gracias por la visita.
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